1. Despedida y muerte
Escondidos en una abertura en la tierra, ella nerviosa y desesperada, él pacifico y sereno, abrazados y resignados a un final mortal. De forma caballerosa toma suavemente su mandibula y la invita a levantar la mirada, las lágrimas caen en su amada, que poco a poco se tranquiliza mientras mira sus ojos. Se escuchan gritos de innumerables soldados armados, buscando por ellos. El traga un suspiro de relajo, como aspirando sabiduría, sus ojos no se despegarían nunca mas de ella, asi le dedicó sus ultimas palabras:
"Amada mía, ojala todas las personas en este mundo alguna vez se enamorasen de ti, quizás así, de alguna manera, podrian entender lo hermosa que es la vida. Me enseñaste que cada obstáculo es un desafío por el que vale la pena luchar y que cada segundo es un regalo eterno. Jamas te olvidaré, guardaré nuestros recuerdos en una caja mágica, inmune al tiempo y la distancia, la esconderé en un lugar donde nadie pueda llegar y solo tú tendras la llave, como siempre la tuviste. Siempre será tuya ésta el alma mia, más tuyo seré yo que muero y renazco por tí. Mi alma se reencarnará en aquel cuerpo que no descansará hasta encontarte. Buscará y buscará y cuando ya no pueda seguir, entonces continuará buscando. No te olvides de mi, porque en una noche como ésta, gigante en el cielo, apareceré frente a tus ojos, con la misma mirada y el mismo objetivo: descubrir junto a ti el límite de la felicidad".
En ese momento son descubiertos por sus apresores y uno de ellos ordena disparar. El silencio se interrumpe con el sonido metálico de aquella bala que se acerca lentamente a las costillas del hombre. Quien continúa despidiéndose en otro estado mental, con visiones de ambos, en otra época, felices corriendo en el bosque, sonrientes, enmanados. Sus visiones se mezclan con la realidad ante sus ojos. Otros dos disparon intentan apagar su vida mientras él la mira suavemente, las lagrimas de ella parecen tan pesadas que desforman sus mejillas, se traga el horror y lo escucha.
"Amor, hoy muero, pero no será en vano, no me olvides nunca, que yo jamás lo hare. Tan solo quiero otra vida junto a ti, volveré sea como sea, me reencarnaré en otra vida y buscaré hasta encontrarte, seré yo mismo, amor, enamorado como hoy, te amaré por siempre".
El hombre zucumbió algunos segundos antes de dejar de hablar y calló en sus brazos, ella se despidió con un grito silencioso y aterrador, mirando el cielo, con más lágrimas que ojos. Lo abraza con toda sus fuerza, mientras los soldados bajan y luchan contra ella tomándola del brazo intentando llevársela....
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